BIENVENIDA AL PORTAL
Pensando cómo habría de ser esta bienvenida a nuestro portal rociero PASTORA Y REINA, se me vino a la mente unas sevillanas que, en muchos momentos entrañables de la romería del Rocío, se repiten porque siguen siendo tan actuales como el primer día en que fueron escritas, hace ya bastantes años de ello:
"Para
ser buen rociero,
primero hay que ser cristiano,
acordarse del que sufre
y al tiempo echarle una mano.
Llevarla en el corazón
lo mismo que en el sombrero.
Así es como se conocen
a los buenos rocieros".
No sé si llegamos a ser buenos cristianos o no, pero de una cosa estoy convencida, y tal vez algunos de vosotros coincidáis conmigo: el Rocío es un camino que nos lleva a la perfección cristiana, aunque como en todos los caminos, existan piedras, arenas, dunas, bosques y noches oscuras, que dificultan nuestro peregrinar hasta Dios por medio de la Virgen, que es puente seguro que nos conduce a buen puerto.
Nuestro mayor deseo es que este portal se convierta en posada para el peregrino, en sorbo de vino que suavicen las gargantas resecas y humedezcan los labios, cuando después de mucha palabra, aun seguimos pensando que no tenemos las suficientes, ni las acertadas, para defender con las armas del Evangelio, este paraíso de María en la tierra que a tanta buena gente ha convertido y retornado a la Fe. Ojalá sea de tu agrado y acudas de seguido a este rincón, que desde hoy ya es tuyo.
Esta idea puesta en práctica, se la debemos sólo y exclusivamente a la Virgen del Rocío que llena nuestras vidas, fortalece nuestra Fe vacilante, nos ayuda en los momentos más duros de la existencia, actúa como bálsamo en las heridas de los corazones heridos, alegra el alma de sus penas y sufrimientos, nos hace valientes en la adversidad, consigue que nuestras rodillas se doblen ante la grandeza de Dios, -que siempre nos deja sin palabras-, y por encima de todo, es la Madre cercana que jamás podría defraudar a un hijo.
Por Ella, hemos llegado a la conclusión de que debemos intentar con todas nuestras fuerzas, no quedarnos sólo en lo estético, en la belleza y el colorido de la fiesta más grande de Andalucía, en el folklore de que se acompaña, en las juergas, en el vino o en el cante... Todo eso es añadidura. Nuestra intención, -¡Y qué felices seríamos si lo conseguimos!-, es ir al verdadero sentido de esta realidad que nos sobrepasa y nos sobrecoge.
El portal, está dedicado a ti, amigo, amiga, hermana o hermano rociero en el amor y el respeto a la Blanca Paloma. A ti, buen almonteño, por cuidar de Ella los trescientos sesenta y cinco días del año y llevarla sobre tus hombros hasta las puertas de nuestro corazón. A ti, que no dejas de pronunciar su Nombre. A ti, Hermandad del Rocío de cualquier parte del mundo. A ti, que todavía no conoces el Rocío, pero sientes que Ella te llama, y te invita a ser parte de su Marisma. Y por supuesto a ti, que nos juzgas sin conocernos porque no entiendes nuestra forma de sentir y amar a la Virgen en la advocación más hermosa que Dios quiso para Ella en la tierra.
Ya ves, hermano, las puertas de nuestro portal rociero, están abiertas para ti de par en par. Entra sin cortes, sin miedos y a cara descubierta, porque dentro, muy adentro, está Ella uniéndonos a todos sus hijos. Siéntete como en tu casa y considera que ésta, es una Hermandad Universal en la red donde siempre tendrás tu sitio.
Sirva como signo de bienvenida y alegría al recibiros, el grito que allí a donde vamos nos acompaña:
¡Viva
la Virgen del Rocío!
¡Viva la Reina de la Marisma!
¡Viva el Pastorcito Divino!
¡Viva la Madre de Dios!
¡Y vivan todas sus hermandades!


A la espera...

